“Un grano de arena no hace una montaña,
pero hay montañas de arena”
El año del séptimo aniversario de la ong nicoleña parece estar signado por una multiplicidad de acciones, en apariencia, diversas. Conferencias de nivel internacional como la dictada el sábado pasado por la Dra. Naoko Tojo (Universidad de Lund, Suecia) o talleres de motivación sociocultural como el propiciado por Emiliano Ezcurra Estrada (Director de Campañas de Greenpeace, Argentina) tienen un elemento en común: la educación.
Y también hablan de nuevas formas de alianza u organización. En el primer caso, San Nicolás pudo presenciar una conferencia de nivel sobre la basura electrónica y la responsabilidad social extendida de los productores, gracias al esfuerzo conjunto de la Agencia de Desarrollo (ADE). Cada entidad brindó su infraestructura, contactos, voluntarios, y así pudo gestarse la tercera visita de un disertante de calidad. Hablar de un “Ciclo de conferencias” es posible por la labor que no se detiene de entidades que se organizan para resolver acciones.
En el segundo caso, la presencia del Director de Campañas de Greenpeace Argentina y su taller de motivación denominado “Cuando la gente se mueve”, fue posible gracias a la colaboración de un equipo numeroso de pasantes de establecimientos educativos que distribuyeron folletería, recibieron a los asistentes, realizaron encuestas dirigidas, etc. En esta oportunidad participaron alumnas del Colegio San José y el Instituto Laura Vicuña.
Estas últimas actividades vienen a sumarse a otras tantas que tienen continuidad en el seno del grupo, o propiciadas por el mismo: talleres literarios ambientales, campañas de concientización, utilización de textos ambientales, secuencias didácticas para trabajar en el aula, divulgación, circulación de la información, plantaciones de árboles, caminatas pro el Parque Aguiar - reserva de singular belleza-, capacitación, etc.
Merece destacarse que en el presente año, y de la mano de un grupo de voluntarias del Instituto Laura Vicuña, fue posible dar otra mirada a una comunidad completa: Villa Atamisqui. Lo que comenzó como una campaña de ayuda solidaria, derivó en la gestión e implementación de una cadena de distribución informal de productos artesanales (carteras, fajas, etc).
La agenda de un grupo que no parece detenerse incluye para el próximo mes, noviembre, la realización de actividades que ensambladas destaquen el valor del patrimonio cultural y recuerden el Caso Palace, como paradigma de la valorización dada a los edificios históricos, las fachadas antiguas, y otros aspectos del quehacer cultural, lo que también nos representa. Ya se está trabajando en una instalación artística que involucrará testimonios, exposición de fotos, cuadros, bailarines de tango, etc. Y se han propiciado guías de lectura para aquellos docentes que quieran llevar el tema a sus aulas y clases.
Todos estos esfuerzos, todas estas actividades, las presentes, pasadas y futuras, no podrían ser proyectadas, realizadas y socializadas si no se contara con la colaboración y el compromiso de los voluntarios, el inestimable apoyo de los medios de comunicación y la buena voluntad de todos los que, de una u otra forma (docentes, alumnos, vecinos, etc) hacen posible con su impronta que Acuerdo Ambiental continúe trabajando.