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H O L O C A U S T O A M B I E N T A L
30/ago/2007

Por Horacio F. Covani

Problemas verdes  que se caen de maduros

     El hombre ha usado la naturaleza para su subsistencia desde la
misma aparición sobre el planeta. En los sistemas tribales lo hacía de modo tal que evitaba el agotamiento de la vida vegetal o animal, o alterar la estructura de la tierra. En este último caso, si actuaba de esa manera, podía continuar cultivando. Esta práctica derivaba de la experiencia que le indicaba que tenía que conservar los recursos sin agotarlos o alterarlos, y además, convengamos, disponía de elementos auxiliares muy primitivos que poco podían dañar el ambiente. En nuestros días se conoce este proceso como el “aprovechamiento del medio ambiente en forma sustentable”.
     Posteriormente,  tratando de lograr mayores producciones o
rendimiento, recurrió a métodos menos cuidadosos.  Por ejemplo, Europa tuvo en algunas épocas extensas zonas boscosas pero ya hace miles de años fueron desplazadas por cultivos que no regeneraban tierras fértiles; por otra parte, los animales herbívoros con pezuña en muchos casos aumentaron la erosión de los suelos;  se suma a eso la costumbre de cultivar en laderas (eliminando árboles) y tener el ganado en los valles;   no administrar  la  circulación del agua en zonas con pendientes con lo que se producen zanjas y el consecuente arrastre de la tierra fértil superficial.  Demasiados cambios como para preservar los bosques ¿verdad?

Y por casa… ¿cómo andamos?

     En Argentina también conocemos la extinción de bosques naturales (Santa Fe,  Santiago,  Chaco,  Formosa,  Misiones). Como fin y argumento se esgrime  la necesidad del quebracho y otras maderas duras, pero la consecuencia es irreversible: la aridez y ruina de la tierra desnuda, desprovista de los árboles que amortiguan el golpe del agua, el consiguiente lavado del suelo, el arrastre de los nutrientes y luego, el de los sedimientos que perjudican el drenaje natural de ríos, los que finalmente colapsan con la carga originando  serios inconvenientes de resultados inesperados.
     Últimamente,  se arrasaron cientos de miles de hectáreas en cada una de las Provincias de Santa Fe, Entre Ríos,  Santiago, Chaco, Salta, Formosa  para ser reemplazadas por soja sin las precauciones de rotación de cultivos, ni la correcta fertilización. Por supuesto, este círculo vicioso redunda en peores condiciones (exceso o déficit de algunos fertilizantes y exceso de herbicidas e insecticidas). Es la llamada agricultura depredadora,  con la que  capitales argentinos están también desmontando enormes zonas en Bolivia.; en cambio en Uruguay se está controlando legalmente la compra de tierras desde el extranjero en esas condiciones. Desde hace décadas, en el principal pulmón del mundo, Brasil se usa la técnica de encender el espacio, desaprovechando incluso la madera. 

Cuando el río suena…

     No es sólo en la zona del Río Paraná donde hay mortandad de peces.  Algunas agrupaciones ambientalistas atribuyen la contaminación en éste lugar al vertido de los fertilizantes que se usan en la pampa húmeda (no comprobado, es cierto,   aunque no se ha estudiado lo profundamente que se justificaría).   Existen arroyos y ríos en Entre Ríos donde se han detectado elevados niveles de endosulfan.  También se ha encontrado en cifras elevadas, la bacteria edwarsiella en los armados del Paraná (tampoco explicadas las causas).  El uso excesivo de fertilizantes nitrogenados contamina las napas subterráneas,  afectando toda vida, inclusive humana. 

     Estudios de Universidades europeas demuestran que los contaminantes vertidos afectan el sistema hormonal de moluscos, peces y otros animales acuáticos, debido a que responden al sistema de cadena alimentaria. Se afirma que todos los seres humanos tenemos en alguna proporción en nuestro organismo productos organo-cloradas,  el mas conocido el DDT (prohibido en muchos países).

Humo embriagador

     Desde que se industrializan productos hay desprendimientos de humos  tóxicos,  que pueden arrastrar metales en partículas o gases nocivos para el organismo.  Esto era  conocido ya hace muchos siglos, al punto que los trabajos en minas, por ejemplo,  estaban reglamentados, incluso cuando se empleaban esclavos.  En 1.273 se prohibió quemar carbón en Londres, para disminuir el "smog". La Revolución Industrial multiplicó el uso de combustibles fósiles,  y dada la formación de nieblas, la no circulación de aire, etc,  se produjeron desastres de bastante envergadura.
     Como ejemplos, por niebla persistente y cantidad de fábricas, en LIEJA (Bélgica) en 1.930, en 5 días hubo 63 muertes y centenares de enfermos.  Algo similar pasó en 1.948, cerca de PITTSBURG.   El peor desastre en este sentido, ocurrió en Londres en 1952, cuando en 4 días murieron 4.000 personas,  enfermando muchos otros miles.

Cuestión de química

     Hoy se generan artificialmente varios miles de nuevos productos químicos, de los cuales algunos no sólo intoxican o producen enfermedades, sino que afectan genes pudiendo generar mutaciones por herencia. Recuérdese el caso de la talidomida, a fines del '50,  así como el agente naranja, en la Guerra de Vietnam.
     En las ciudades hay numerosas sustancias contaminantes, muchas de ellas de los vehículos de transporte.  Un estudio del Hospital ARGERICH,  en 2004, en la zona SUR de Bs.As.,  detectó más de 70 sustancias contaminantes.
     La tierra continúa deteriorándose  por la irresponsabilidad y, en principal medida,  la obsesión de obtener mayores ganancias sin importar el daño al medio ambiente y al ser humano.

Hacia el Génesis del problema

      En 1972 las NNUU organizaron en ESTOCOLMO la Conferencia sobre el medio ambiente, para fijar los principales medidas, firmándose a continuación varios  acuerdos.    
     También el Papa PABLO VI entendió la importancia de ésta situación y expresó: “¿ cómo ignorar los desequilibrios provocados en la biósfera mediante la explotación sin orden  de las reservas físicas del planeta ?”.         
     Juan Pablo II, en mayo 1993 decía: “Se ha alejado el peligro del holocausto nuclear pero hay otras emergencias de carácter planetario. Se corre el riesgo de una especie de HOLOCAUSTO AMBIENTAL por el acaparamiento y la explotación de los bienes de la tierra por parte de unos pocos.... "        

Cómo estamos

     Hay dos consideraciones finales: por una parte,  existe una mayor conciencia de lo que significa el ambiente y su protección, así como la legislación al respecto. Pero,  por otro lado,  las maquinarias y la tecnología, la genética  y el nuevo tipo de  instrumental  permiten que el daño al ambiente sea  mucho mayor.
     Hay otras aristas no menos agudas para considerar como, por ejemplo, las notables disponibilidades de dinero para "convencer" a funcionarios o legisladores,  muchas veces  ignorantes, que se preocupan por la pequeña política más que por el bien común. Tristes anécdotas de este tenor no pueden sino manchar la vista de un  problema que a todos atañe, a pocos preocupa y a otros menos mueven a ocuparse.
     Ocuparnos, ese será el desafío, eso nos demanda la responsabilidad que le debemos al planeta, la casa de todos,  y a la humanidad que late en nosotros.

Acuerdo Ambiental (Organización No Gubernamental)
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